JÓVENES
El entrenador sub-19 de Países Bajos, Adil Ramzi, ante la disyuntiva de dos selecciones
Adil Ramzi, entrenador de la selección sub-19 de Países Bajos, enfrenta un dilema personal antes de la fase de eliminación directa en la Copa Mundial de la FIFA. El internacional marroquí en 41 ocasiones admite que el enfrentamiento Países Bajos-Marruecos es un partido soñado, pero cree que el momento es prematuro.
Ramzi, en declaraciones a De, describe el encuentro como un duro sorteo para ambas naciones. "Países Bajos y Marruecos han tenido realmente mala suerte con el sorteo. Este habría sido un brillante partido de semifinales. Y ahora uno de estos equipos debe irse a casa cuando el torneo apenas comienza; eso es muy desafortunado".
Predice un partido emocionante y muy impredecible. "Lo veo como un cincuenta-cincuenta antes del partido. Estos dos países no están ahí por casualidad en el ranking de la FIFA, tan cerca el uno del otro. Desde mi perspectiva, Países Bajos tiene lo que a Marruecos aún le falta en ciertas áreas, y viceversa. Donde Países Bajos destaca es en tener muchas armas a su disposición".
El delantero del PSV, Ismael Saibari, es destacado por Ramzi como el jugador en forma de Marruecos. "Cuando dentro de años le cuente a sus hijos lo increíble que ha sido este año, ellos dirán: ¿en serio, papá? Es un cuento de hadas. Y lo mejor es que se lo ha ganado él solo", dijo Ramzi. El entrenador de la Oranje sub-19 conoce a Saibari de su etapa como asistente en el Jong PSV.
Ramzi admite estar emocionalmente dividido. "Soy marroquí y estoy orgulloso de ello, pero Países Bajos también se siente como mi país. He vivido aquí gran parte de mi vida. Soy el entrenador de la sub-19 de Países Bajos y me han dado todas las oportunidades aquí. Así que deseo lo mejor a ambos equipos. Que gane el mejor, y a mi juicio, no hay un favorito claro. Dependerá de quién mejor utilice sus propias fortalezas", concluyó.